AHVCS, caja 050, exp. 004 y 007, Dos almacenes para los pasos de la Hermandad de la Vera Cruz en la Sevilla del siglo XIX

El año 1868 la hermandad se vio obligada a abandonar la iglesia del ex convento de Pasión, que fue clausurada por el gobierno revolucionario. Se trasladaron entonces las imágenes titulares a la iglesia de San Alberto, donde en adelante seguirían recibiendo culto. Esta iglesia estaba entonces a cargo de un antiguo fraile carmelita que ejercía como capellán. Para guardar los pasos y demás enseres que conservaba la corporación hubo que buscar un local adecuado, que resultó ser el que se ubicaba en el número 31 de la calle Imperial, frontero a las amplias dependencias del palacio ducal de Medinaceli, más conocido como Casa de Pilatos, haciendo esquina con la calle Calería. Este local pertenecía a Manuel de la Torre, quien cobraba a la hermandad mensualmente por su arrendamiento la cantidad de 120 reales.

Llegada que fue la primavera del año 1874, los señores que regían la decaída hermandad estimaron oportuno abandonar aquel almacén y buscar otro no muy lejos de aquel lugar, pues se situaba en el número 8 de la calle Bustos Tavera, en el mismo barrio de Santa Catalina. El motivo del cambio no fue el deseo de ahorrar, pues la renta que se iba a pagar en el nuevo era la misma que en el antiguo. Puede ser que el señor De la Torre necesitase su local para otros fines, o que las condiciones del nuevo espacio, propio de Pedro José Díaz, resultasen más convenientes para la hermandad. En esta ocasión se trataba de una cochera, debiendo entenderse por ello un lugar para guardar coches de caballos, que eran los que existían entonces.
El traslado de los pasos y enseres desde el almacén de la calle Imperial al de Bustos Tavera se llevó a cabo el día 13 de mayo de aquel año 1874. En la mudanza dirigida por Manuel Tirado se gastaron 208 reales, y participaron veintidós mozos, doce de ellos llevaron el paso del señor, seis el de la Virgen, y otros cuatro se encargaron de la carga y descarga. Aquellos pasos eran los que se habían estrenado en la Semana Santa de 1832, tallados por José Espinosa y pintados y dorados por José y Manuel García, con los ángeles mancebos esculpidos por Juan Bautista Patrone, el palio negro, los varales, faroles y jarras. A ello había que añadir las insignias propias de la hermandad, el estandarte, el simpecado y las varas con escudos de plata.
Presentamos aquí tres documentos de 1874 relacionados con los hechos relatados: dos recibos expedidos por los propietarios de cada uno de los almacenes, y la minuta de los gastos causados en el traslado de los pasos y enseres de uno a otro local.

Estos documentos nos aportan además un dato de especial interés, como es que la persona encargada de hacer los pagos fue Matías Ramos Calonge, mayordomo de la hermandad, que por tanto aún vivía a finales del año 1874. Hasta el momento se suponía que su fallecimiento se había producido poco después de 1870. Se trata de una noticia biográfica que habrá que contrastar con mayor detenimiento, pues se refiere a una figura crucial en el desarrollo de la vida de la corporación en aquella etapa tan difícil de su historia.

AHVCS, caja 050, exp. 004 y 007
Papel manuscrito e impreso, sin marcas de agua.
15 x 10,50 cm; 13,40 x 20,40 cm; 21 x 13,50 cm