Retiro de Adviento

El jueves 11 de diciembre se celebrará el Retiro de Adviento en nuestra sede canónica, la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús. 

El acto comenzará a las 20:15 horas, y estará presidido por el Rvdo. Fray Isidro Moruno Blanco (OFM). Parroco de Ntra. Sra. de Consolación de Umbrete y miembro de la comunidad de Loreto.

Tras el retiro, tendrá lugar la Santa Misa de Hermandad a partir de las 20:15 horas, ocupando la Sagrada Cátedra el citado predicador. 

¿Qué es el retiro de Adviento?

Un retiro de Adviento es un espacio de pausa, silencio y oración durante el tiempo litúrgico de Adviento, para prepararse espiritualmente para la Navidad, renovar la relación con Dios y enfocarse en la esperanza, la vigilancia y el servicio, a menudo con reflexiones sobre la Palabra de Dios y culminando en la Eucaristía para encarnar la fe en la vida diaria. 

Propósito Principal:

– Detenerse y Reflexionar: Alejarse del bullicio para hacer un alto en la vida y revisar la existencia desde la perspectiva de Dios.

– Preparación Espiritual: Disponernos a acoger a Jesús, su nacimiento y su venida futura, renovando la fe y el compromiso cristiano.

– Cultivar la Esperanza: Fortalecer la certeza de que Dios viene y transformar la simple espera en una esperanza activa y transformadora.

Elementos Comunes

  • Silencio y Oración Personal: Tiempos dedicados al diálogo interior con Dios y la escucha de su voz.
  • Reflexión sobre la Palabra: Meditación de textos bíblicos, como las lecturas dominicales, para iluminar la vida.
  • Comunidad y Eucaristía: Momentos de compartir en comunidad y celebración de la Eucaristía para un encuentro más profundo.
  • Caridad y Servicio: Un corazón renovado impulsa a la compasión y al servicio hacia los demás, especialmente los que sufren. 

¿Cómo vivirlo?

Se puede participar en retiros organizados por parroquias, centros espirituales o comunidades religiosas, o crear un espacio personal de retiro siguiendo las lecturas y la oración. Es una invitación a vivir la simplicidad, la atención plena y la alegría de la espera cristiana.

Paz y bien