Procesión del Corpus Christi 2024

El próximo jueves 30 de mayo de 2024, la hermandad participará, como es tradición, en la procesión del Corpus Christi de Sevilla, la fiesta más antigua de la ciudad organizada por el Cabildo Catedral de Sevilla.

Para participar en el cortejo, tan sólo tienes que acudir a las 7:45 horas a la Puerta del Perdón de la Catedral, la que da acceso al Patio de los Naranjos, en el centro de la calle Alemanes, esquina con Hernando Colón

Se ruega ir con traje oscuro y la cruz de hermano.

Por este motivo, el jueves 30 de mayo queda suspendida la misa de hermandad.

¿Qué celebramos en la Solemnidad del Corpus Christi?

San Juan Pablo II nos explica en su Homilía de la Solemnidad del Corpus Christi de 1998 en la Iglesia de San Juan de Letrán de Roma que el Corpus Christi nos invita a meditar en el singular camino que es el itinerario salvífico de Cristo a lo largo de la historia, una historia escrita desde los orígenes, de modo simultáneo, por Dios y por el hombre. A través de los acontecimientos humanos, la mano divina traza la historia de la salvación.
Es un camino que empieza en el Edén, cuando, después del pecado del primer hombre, Adán, Dios interviene para orientar la historia hacia la venida del «segundo» Adán. En el libro del
Génesis se encuentra el primer anuncio del Mesías y, desde entonces, a lo largo de las generaciones, como atestiguan las páginas del Antiguo Testamento, se recorre el camino de los
hombres hacia Cristo.
Después, cuando en la plenitud de los tiempos el Hijo de Dios encarnado derrama en la cruz la sangre por nuestra salvación y resucita de entre los muertos, la historia entra, por decirlo así, en
una dimensión nueva y definitiva: se sella entonces la nueva y eterna alianza, cuyo principio y cumplimiento es Cristo crucificado y resucitado. En el Calvario el camino de la humanidad, según
los designios divinos, llega a su momento decisivo: Cristo se pone a la cabeza del nuevo pueblo para guiarlo hacia la meta definitiva.

La Eucaristía, sacramento de la muerte y de la resurrección del Señor, constituye el corazón de este itinerario espiritual escatológico.

Jesús está con nosotros, camina con nosotros y sostiene nuestra esperanza. «Tú caminas a lo largo de los siglos », le decimos, recordando y abrazando en la oración a cuantos lo siguen con
fidelidad y confianza. Con fervor e íntima fe proclamamos: «Tantum ergo Sacramentum veneremur cernui…».

«Adoremos el Sacramento que el Padre nos dio. La antigua figura ceda el puesto al nuevo rito. La fe supla la incapacidad de los sentidos». «Genitori Genitoque laus et iubilatio… ».
«Al Padre y al Hijo, gloria y alabanza, salud, honor, poder y bendición. Gloria igual a quien de ambos procede». Amén.

Paz y bien