Octavario de Misas por nuestros hermanos difuntos – Séptimo día (jueves 13 de noviembre)

JUICIO PARTICULAR Y JUICIO FINAL

A la tarde te examinarán en el amor;

aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición.

San Juan de la Cruz, Dichos de luz y amor

INVOCACIÓN INCIAL Y SALUDO (PARA TODOS LOS DÍAS)

V/ En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

R/ Amén.

V/ Comenzamos esta oración por los difuntos poniéndonos en la presencia de Dios. A él le invocamos con este canto recordando que el motor de nuestra vida debe ser el amor.

AL ATARDECER DE LA VIDA

Al atardecer de la vida me examinarán el amor.

Si ofrecí mi pan al hambriento,

si al sediento di de beber,

si mis manos fueron sus manos,

si en mi hogar lo quise acoger.

Si ayudé a los necesitados,

si en el pobre he visto al Señor,

si los tristes y los enfermos

me encontraron en su dolor.

Aunque hablara miles de lenguas,

si no tengo amor nada soy,

aunque realizara milagros,

si no tengo amor nada soy.

  1. LA PALABRA DE DIOS NOS ILUMINA

Del evangelio según San Juan. (Juan 5, 24-29)

Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en aquel que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida. Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán. Así como el Padre dispone de la Vida, del mismo modo ha concedido a su Hijo disponer de ella, y le dio autoridad para juzgar porque él es el Hijo del hombre. No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.

Palabra de Dios.

  1. LA IGLESIA NOS ENSEÑA

¿Seremos llevados a juicio después de la muerte?

El llamado juicio especial o particular tiene lugar en el momento de la muerte de cada individuo. El juicio universal, que también se llama final, tendrá lugar en el último día, es decir, al final de los tiempos, en la venida del Señor.

Al morir, cada hombre llega al momento de la verdad. Ya nada puede ser eliminado o escondido, nada puede ser cambiado. Dios nos ve como somos. Llegamos ante su juicio, que todo lo hace justo. Quizá debamos pasar aún por un proceso de purificación, quizá podamos gozar inmediatamente del abrazo de Dios. Pero quizá estemos tan llenos de maldad y odio, de tanto no a todo, que apartemos para siempre nuestro rostro del amor, de Dios. Y una vida sin amor no es otra cosa que el infierno.

¿Qué es el Juicio Final?

El Juicio Final se celebrará al final de los tiempos cuando Cristo vuelva. «Los que hayan hecho el bien resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio» (Jn 5, 28). Cuando Cristo venga en su gloria, toda su luz caerá sobre nosotros. La verdad saldrá abiertamente a la luz: nuestros pensamientos, nuestras obras, nuestra relación con Dios y los hombres; nada quedará oculto. Conocernos el sentido último de la Creación, comprenderemos los maravillosos caminos de Dios para nuestra salvación y por fin recibiremos la respuesta a la pregunta de por qué el mal puede ser tan poderoso, cuando es Dios en realidad el único que tiene poder. El Juicio Final es también una fecha de juicio para nosotros. Aquí se decide si somos despertados para la vida eterna o si somos separados para siempre de Dios. Aquellos que hayan elegido la vida vivirán para siempre en la gloria de Dios y le alabarán en cuerpo y alma.

  1. NOSOTROS ORAMOS

Oramos por las intenciones del Santo Padre

Padre nuestro

Ave María

Gloria

 

ORACIÓN FINAL POR LOS DIFUNTOS

(PARA TODOS LOS DÍAS)

Tú nos dijiste que la muerte

no es el final del camino,

que aunque morimos no somos,

carne de un ciego destino.

Tú nos hiciste, tuyos somos,

nuestro destino es vivir,

siendo felices contigo,

sin padecer ni morir.

 

V/ Señor ten piedad

R/ Señor ten piedad

V/ Cristo ten piedad

R/ Cristo ten piedad

V/ Señor ten piedad

R/ Señor ten piedad

Padre nuestro que estás en el cielo…

V/ Dales Señor el descanso eterno

R/ Y brille para ellos la luz eterna

V/ Descansen en paz

R/ Amén

V/ Las almas de todos los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz

R/ Amén

V/ Sagrado Corazón de Jesús

R/ En vos confío

V/ Ave María Purísima

R/ Sin pecado concebida. 

Amén. 

Paz y bien