La primera cuadrilla de Hermanos Costaleros cumple 50 años

La Hermandad de la Vera Cruz celebró en la noche de ayer un momento histórico en la historia reciente de la corporación. La Misa de Hermandad, celebrada por el director espiritual de la corporación y Párroco de San Vicente el Rvdo.P.N.H.D. Carlos Coloma Ruiz, fue el punto de encuentro de tantos hermanos que tuvieron el orgullo de portar al Santísimo Cristo de la Vera Cruz bajo las trabajaderas hace medio siglo. 

La Eucaristía comenzaba puntual a las nueve menos cuarto con la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús llena de hermanos y familiares de los costaleros que iban a recibir el emotivo reconocimiento de manos del Hermano Mayor, José María Tortajada Sánchez. El momento llegó tras la comunión y el Bendición de Don Carlos, subiendo al atril primero el Hermano Mayor para dedicar unas palabras de cariño y aradecimiento a aquellos miembros de la Hermandad que marcaron un hito. 

Posteriormente, mientras el Secretario General Antonio Velázquez Soto los nombraba, los hermanos costaleros que realizaron la primera Estación de Penitencia en 1975 fueron pasando para recibir varios presentes.

El primero de ellos era una cruz igual a la que portan todos los hermanos cruceros, con varias placas en el travesaño y el palo central con la leyenda: «1975 – 2024. Costalero Vera Cruz». 

El segundo de los detalles fue una fotografía a pequeña escala en la que aparecen los miembros de aquella magnífica cuadrilla. 

Se vivieron momentos de mucha felicidad con este reconocimiento, haciendo mención a los queridos hermanos fallecidos Javier Fal y Pepín Vázquez, quienes formaron parte de este equipo de costaleros, contando con la presencia de sus hijos para recoger el entrañable recuerdo. 

Finalizado el acto, la cuadrilla de costaleros de aquella primera Estación de Penintencia disfrutó junto a la Junta de Oficiales y un nutrido grupo de hermanos de una agradable convivencia en la Casa Hermandad. 

Fue una noche para recordar en la Hermandad de la Vera Cruz y un merecido homenaje a los primeros hermanos costaleros. 

Paz y bien