Hoy, 3 de enero, conmemoramos al Bendito Titular de nuestra iglesia.
EL SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS, nombre anunciado por el Ángel a san José e impuesto al Niño en la circuncisión, invocado por los fieles desde los comienzos de la Iglesia, como puede verse ya en san Pablo, empezó a ser venerado en las celebraciones litúrgicas en el siglo XIV. San Bernardino de Siena y sus discípulos fueron los grandes apóstoles que propagaron este culto a lo largo y ancho de Italia y de Europa. En 1530, Clemente VII concedió a la Orden Franciscana la celebración del Oficio del Santísimo Nombre de Jesús. Inocencio XIII, en el s. XVIII, hizo extensiva la fiesta a la Iglesia universal. En la actualidad se celebra el día 3 de enero. _«El nombre de Jesús es el divino poema que expresa lo más sublime y lo más humilde que la sabiduría y la misericordia de Dios han podido inventar para salvar a la Humanidad decaída. Este nombre adorable, que primero pronunció el Ángel, y luego María y José impusieron al Verbo Encarnado, fue también pronunciado por Pilatos cuando leyó contra el Salvador la sentencia de muerte. Pero el Padre lo constituyó juez de vivos y muertos, e hizo figurar su nombre como señal de salvación en la frente de los predestinados»_ (A. I. Schuster).
Dulce Nombre de Jesús, ten misericordia de nosotros.
Paz y bien