«Domina Pauper», nueva composición musical de la hermandad

Una nueva composición ha sido presentada a nuestra Hermandad de la Vera Cruz. Se trata de la plegaria en forma de himno “Domina Pauper” (Señora de los pobres). Cuya música es de nuestro hermano Sergio Asián, y el texto del también hermano de la Vera Cruz, Juan Asián Estévez.

Esta plegaria en forma de himno está impregnada de una profunda devoción a la Virgen María, destacando su papel como intercesora, consoladora y guía espiritual.

Se la presenta como “Señora de los pobres”, “humildes” y “tristezas”, destacando su cercanía a quienes sufren. Es un refugio para las cruces y tristezas de los fieles, brindando consuelo y curación en medio de las pruebas.

María acompaña las cruces de sus hijos, compartiendo sus penas, lágrimas y dolores. Es vista como una presencia sanadora y amorosa, que guía y fortalece a los fieles.

Se exalta su caridad y se le pide que transforme los corazones, promoviendo la paz y la unidad entre los hermanos. Su ejemplo de puertas abiertas simboliza su amor y acogida incondicional.

Se invoca a María como colaboradora en la obra de Cristo, llevando a los fieles hacia la luz de Dios. Su misión está ligada al misterio de la cruz y la redención.

Los fieles claman por su intercesión para alcanzar la fe y la certeza en medio de la duda y la oscuridad del mundo. Piden ser inflamados con su amor y conducidos hacia la plenitud de la vida eterna con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

La obra presenta una intensa espiritualidad mariana, resaltando el papel de la Virgen como madre universal, guía en el sufrimiento y puente hacia la salvación.

La música parte de una sencilla melodía inicial, que responde todo el coro a modo de “estribillo”, con el que se intercalan frases musicales de la voz de solista, y las voces blancas alternativamente, irrumpiendo todo el coro enérgicamente al final de las frases de las voces blancas.

Una música solemne, amable, y muy expresiva, que combina estilos musicales clásicos, y modernos en un todo único.

El próximo 8 de diciembre podremos oír por primera vez esta plegaria en forma de Himno, en el que, a pesar del título latino, se expresa en castellano de la siguiente forma:

 

Domina pauper,

Domina pauperum,

Domina humilium,

Ora pro nobis.

 

Hay tantas cruces en vuestras manos, Señora,

que no sé si cabe la mía,

pero es tanta la gracia que derraman, María,

que hay para mi cruz espacio de sobra.

 

Se reclinan en Vos las tristezas de los hijos,

se apagan los ruidos del mundo,

se cura el desgarro profundo

del que perdió vuestra lámpara y vuestro cobijo.

 

No hay llaga que vuestra sola presencia, no sane,

ni cruz sin vuestra compañía,

ni ningún llanto que no corra por vuestras mejillas,

ni sed de Vos que Dios no sacie.

 

Dadnos un ascua de vuestra hoguera,

Oh, Señora de las Tristezas.

Transformad nuestra duda en certeza

de los que vamos como ciegos que ven.

 

Abrasadnos, Doncella, con vuestra caridad,

cegad el sol de tanta guerra,

que tengan los hermanos nuestras puertas,

tal las vuestras están abiertas de par en par, de par en par.

 

Completad, Refugio de pecadores, la obra

del que muere en la Vera+Cruz,

y llevadnos hacia la luz

donde con el Padre y con el Espíritu mora. 

 

Autor: Juan Asián Estévez

Música: Sergio Asián Almanza

 

Artículo: Sergio Asián Almanza, diciembre de 2024

Fotografía: N.H. Daniel Barrio Martín.