El sevillano Fernando Blanco y Crespo (1786-1849) fue militar, capitular del Ayuntamiento, profesor y diplomático. Además de su polifacética personalidad, su figura cobra especial interés por haber sido hermano del célebre sacerdote y escritor José María Blanco White. Fernando era el pequeño de seis hermanos, siendo José María el mayor. En cuanto a los padres de ambos, Guillermo Blanco (o White en su traducción española) era de ascendencia irlandesa, y su madre María Gertrudis Crespo y Neve formaba parte de una ilustre familia sevillana, a la que perteneció el canónigo Justino de Neve quien detentó una capellanía en esta Hermandad de la Vera Cruz en el siglo XVII.
El episodio más conocido de la vida de Fernando Blanco Crespo (o Blanco White) es el cautiverio que sufrió durante varios años en Francia, tras haber sido hecho preso por los galos en 1808 durante una batalla de la Guerra de la Independencia. Una experiencia que le marcó y que dejó plasmada en un Diario, aunque llegó a escribir otros siete que no se han conservado. Una vez liberado, en 1814 marchó a Londres para reunirse con su hermano José María. Cuatro años más tarde estaba de nuevo en Sevilla donde contrajo matrimonio con Juana Olloqui, asimismo miembro de una familia vinculada con la Hermandad de la Vera Cruz desde el siglo XVII. Fernando ejerció como Síndico Personero en el Ayuntamiento de Sevilla, una especie de representante del pueblo en el consistorio. En 1839 fue nombrado cónsul de Bélgica, y en sus últimos años ejerció como profesor de Filosofía y Matemáticas. En la Universidad de Princeton se conserva una copiosa correspondencia que don Fernando mantuvo con importantes personalidades de la Sevilla de su época.
Además de contar con la firma autógrafa del personaje, el texto impreso es de gran belleza, aludiendo a la antigüedad y ejemplaridad de la hermandad, así como a su “infinito tesoro de Indulgencias”. Formalmente, aparece enmarcado por una fina orla perimetral de estilizado diseño vegetal, y en la parte superior puede verse en el centro a la Santa Cruz sobre un monte, en este caso plana, flanqueada por sendos óvalos con la representación de las Cinco Llagas de Nuestro Señor.
La fecha de este documento es bastante significativa, porque en aquel momento se estaba llevando a cabo un intenso proceso de reorganización de la hermandad tras el duro golpe que supuso la ocupación francesa del convento de San Francisco. Se reconstruyó la capilla propia, con sus nuevos retablos, y se hicieron también nuevos pasos e insignias para la cofradía. Aquel mismo año de 1830 se incorporó a la hermandad un nutrido grupo de nuevos hermanos, entre los cuales se encontraba Matías Ramos Calonge, futuro hermano mayor, quien solicitó su ingreso dos meses más tarde que Fernando Blanco, el día 6 de abril.
AHVCS, caja 119, exp. 3
Impreso y manuscrito en papel de algodón, sin marca de agua
21 x 30 cm
31 x 21,50 cm