AHVCS, caja 060, exp. 010, [Un manto nuevo para la Virgen de las Tristezas, 1779]

Uno de los elementos que mejor define la iconografía de la Virgen de las Tristezas es a nuestro juicio el manto de terciopelo negro liso con que se viste a la sagrada imagen para la estación de penitencia del Lunes Santo, que la dota de una elegante y sobria belleza. En este sentido, la documentación conservada prueba que esta parte de su ajuar se ha mantenido invariable desde finales del siglo XVI. Los más antiguos eran de anascote, una tela de lana asargada. El año 1714 se estrenó uno de terciopelo, a juego con la saya.
El documento que presentamos ahora es un testimonio del nuevo manto que se hizo para la Virgen el año 1779. Se trata de una “Lista de los S.res Oficiales, Diputados y Hermanos de la Hermandad de la SS.ma Vera Cruz que han dado Limosna para ayuda del costo del manto de terciopelo negro que en este presente año se ha echo a la SS.ma Virgen María Madre de Dios y Señora Nuestra de las Tristezas”. Se fecha en el día 2 de abril, por lo que se presupone que fue estrenado en la Semana Santa de aquel mismo año. El manto fue realizado por Juan Guimet, maestro de sastre y comerciante de tejidos, del que se conocen algunos trabajos para la catedral de Sevilla. La cantidad recaudada fue de 1.680 reales que se emplearon en costear el terciopelo y pagar la hechura de la pieza, junto con los 139 reales en que se vendió lo que se pudo aprovechar del manto antiguo.
Participaron en la cuestación un total de 37 señores, todos ellos personalidades distinguidas de la sociedad sevillana del momento. Los donativos más cuantiosos fueron los 150 reales que dieron los señores Norberto Vernimen, Lorenzo Caballlero, Miguel de Cendoya y Joaquín de Goyeneta. Vernimen era un comerciante de origen flamenco que ostentó varias veces el cargo de alcalde o hermano mayor de la corporación. Los otros tres desempeñaron igualmente diversas funciones en la junta de oficiales. De Lorenzo Caballero podemos decir que donó a la hermandad un cuadro de Jesús con la Cruz a cuestas que actualmente se conserva en la iglesia de San Alberto. Más conocido es el señor Goyeneta, que llegó a ser caballero veinticuatro de Sevilla y su corregidor o alcalde a comienzos del siglo XIX. En la lista aparece también el nombre de Manuel de Molviedro, uno de los más ilustres hombres de negocios de la Sevilla de la época, el cual aportó para el nuevo manto de la Virgen 60 reales. De él podemos añadir que a su costa se llevó a cabo, de acuerdo con el ayuntamiento, la reforma del enclave urbano conocido como Compás de la Laguna, con el resultado de la plaza que hoy lleva su nombre en el barrio del Arenal.

AHVCS, caja 060, exp. 010

Manuscrito en pliego de papel de algodón con marcas de agua (un burro, la palabra QUARTIMO y un hombre montado a caballo con una lanza)
21 x 30 cm