Pensamientos Franciscanos

24 de noviembre de 2017

     Dice san Francisco en su Regla: «El Espíritu del Señor, al contrario del espíritu de la carne, se aplica con empeño a la humildad y la paciencia y a la pura y simple y verdadera paz del espíritu. Y siempre desea, sobre todas las cosas, el temor divino y la sabiduría divina y el amor divino del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (1 R 17,14-16).