banosHace unos días tuve la suerte de que la familia de nuestro querido y recordado hermano D. Javier Fal-Conde Macías me hiciera llegar a través de su hijo Borja la parte correspondiente a las cofradías de su archivo particular.

La documentación responde fielmente a su personalidad: rigurosa, minuciosa y muy completa.

Recortes de prensa, documentos, planos, apuntes manuscritos, cuadrantes de costaleros, etc.

En la parte que hay de nuestra hermandad, que ya las he entregado para que formen parte de nuestro archivo, existen una serie de manuscritos como el que a continuación se ofrece, que ciertamente parecían hechos por Javier y guardados con el fin de publicarlos cuando llegase el momento de disponer de una herramienta de comunicación ágil y eficaz como nuestra página web. No la llegó a conocer.

Con el título que antecede hace una cronología de los “Baños de la Reina Mora” con información sacada de diferentes documentos y publicaciones y que a continuación transcribo aunque con algo de aportación personal para completar la información:

En el repartimiento de la ciudad, después de la Reconquista, estos “Baños del Reina Mora” correspondieron a la Reina Dª Juana de Ponthier, segunda esposa del Rey San Fernando (Ortiz de Zúñiga), la que al fallecimiento del Rey vuelve a Francia, dejándolos a algunos de sus hijos.

No se sabe con seguridad a cuál de ellos correspondió. Según el historiador Julio González pudo ser a D. Fadrique pues identifica los baños con los que en 1.396 eran conocidos como “Baños de D. Fadrique” situados “junto al Hospital del Rey Don Fernando…en la collación de San Vicente”.

Lo que sí parece cierto es que en 1.278, Alonso X los donó a la Catedral.

No hay datos del uso que tuvo el edificio el tiempo que permaneció en poder del Cabildo.

En 1.450 se crea allí un “Convento de Dueñas” o “Casa de Beatas” de la Orden Carmelita (Madoz).

En 1.542 el Cabildo Catedral lo vende a particulares, convirtiéndose en casa-palacio. Tiene varios poseedores. Según Gestoso uno de sus primeros propietarios pudo ser el Duque de Medina Sidonia, pues su escudo estuvo en el artesonado de la escalera.

En 1.551 sus propietarios eran el sacerdote D. Pedro de Córdoba y el matrimonio formado por D. Jerónimo de Montalván y Dª Ana Enríquez, quienes donaron por escritura pública, fechada el 3 de Enero de 1.551, a un “recogimiento de mujeres arrepentidas” conocido como “Dulce Nombre de Jesús”, regido por agustinas (Ortiz de Zúñiga y Alonso Morgado).

Continuó como convento hasta el 12 de Mayo de 1.837, fecha en la que se produce la exclaustración de las monjas que pasan al Convento de San Leandro, también de agustinas. (Álvarez Benavides).

El edificio se destina entonces a casa de vecinos, excepto la capilla que continuó abierta el culto hasta que fue clausurada por las Juntas Revolucionarias en 1.868.

Ese año pasa el edificio civil a los militares, estableciéndose allí la Comandancia Ingenieros. La capilla permanece cerrada.

En 1.870, adquiere la capilla por venta del Estado, Dª Maria Jesús del Amor Pérez de León y Diote, para llevar allí al Smo. Cristo del Amor que permanecía en su casa desde el año anterior, y del que era su camarera.

La Hermandad del Amor permanece en ésta capilla hasta el año 1.905, que se traslada a la Parroquia de Santa Catalina, dónde había adquirido un capilla.

El motivo del traslado fue al parecer, que al no poder efectuar su salida procesional desde la capilla ya que los pasos no salían por la anchura de la puerta, y ser necesaria una obra de adaptación, los herederos de Dª María del Amor (sus cuatro sobrinos ya que murió soltera) se negaron a ello.

De hecho durante el tiempo que permaneció en la capilla la Hermandad, las salidas procesionales que tuvo y que fueron muy pocas por las dificultades económicas del momento, las hizo desde el Iglesia de San Gregorio.

Hasta el año 1.938 que se instala en la capilla la Organización Nacional de Ciegos, permanece cerrada. Esta tenía sus oficinas en la calle Martínez Montañés y después al principio de la entonces todavía calle Jesús. Tuvo mucho que ver en ello el canónigo D. Antonio Mañes Jerez, que hacía coincidir en su persona la capellanía de la ONCE y ser confesor particular de los herederos de Dª María del Amor.

El 1 de Noviembre de 1.942 y también por la intersección del mismo sacerdote, se traslada desde San Alberto a la capilla del Dulce Nombre de Jesús, la Hermandad de la Vera-Cruz, que había barajado tres posibles sedes y que eligieron esta opción después de descartar San Hermenegildo y San Onofre.

Permanece allí hasta el año 1.971 dónde debido a unas obras es obligada a trasladarse temporalmente al vecino convento de Santa Rosalía de las Madres Capuchinas. Regresa nuevamente a la capilla en 1.975.

En el transcurso de éstas obras aparecieron en la capilla algunos restos de la edificación almohade, con un  arco con yesería en el muro que linda con la calle Baños, que parece ser era una de las puertas de acceso a los “Baños de la Reina Mora”.

En el año 1.979 la Hermandad de la Vera Cruz, siendo Hermano Mayor D. Manuel Haro Ramos, inscribió en el Registro de la Propiedad a favor de la Hermandad parte de la titularidad de la Capilla, la que viene poseyendo como dueña desde que se instaló en la misma en 1.942.

Con posterioridad en la década de los ochenta y principio de los noventa del siglo pasado se han seguido adquiriendo propiedades (sacristía, casa de hermandad, parte de los baños...), que se detallará en un próximo capítulo.

N.H. Javer Fal-Conde Macías (fallecido) y N.H. José Cristóbal González (Tte de Hermano Mayor)

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