P1030603     En la tarde del pasado sábado, 17 de septiembre, nuestra hermandad peregrinó desde la Plaza Nueva, esquina a calle Tetuán, antiguo lugar de la Capilla de la Vera-Cruz, sede fundacional de nuestra corporación en 1448, en el Convento Casa Grande de San Francisco, hasta la Basílica de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder para ganar las gracias concedidas con motivo del Año Jubilar de la Misericordia.

Nuestra peregrinación comenzó con la oración del Papa Francisco por el año de la Misericordia dirigida por nuestro director espiritual D. Marcelino Manzano, y como él mismo nos dijo durante la celebración de la Eucaristía que compartimos en la basílica, "nuestra peregrinación fue como es la propia vida actual, rodeada que ruidos, de mucha gente, muchos nos miraban, se extrañaban, muchos otros, quizás, deseando creer que teníamos razón, que no estábamos equivocados... pero con la confianza puesta en el Señor, en saber que realmente no estábamos equivocados, porque nosotros hemos tenido la suerte de poder experimentar el Amor de Dios en nuestros corazones..."

Tuvimos varios momentos de oración durante el camino, en la Plaza de la Gavidia, a nuestro paso por el Convento de Santa Rosalía, a la llegada a la Plaza de San Lorenzo.

A nuestra llegada a la Basílica, nuestro director espiritual bendijo a todos los peregrinos y fuimos acogidos por el hermano mayor y teniente de hermano mayor de la hermandad del Gran Poder, a los que agradecemos desde estas líneas una vez más su hospitalidad y cariño.

Fue una experiencia enriquecedora y hermosa que pudimos compartir más de cien hermanos y una fuerte experiencia de encuentro con el Señor mediante la oración y meditación que seguro quedarán en nuestra memoria.

Paz y Bien.

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Evangelio del dia

Evangelio y Lecturas de la Misa del Dia - Liturgia Diaria

  • Lectura Misa del Dia Viernes Mayo 26 2017

    VIERNES VI SEMANA DE PASCUA

    Hechos: 18, 9-18

    Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo.

    En aquellos días, Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor: "No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo". Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.

    Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron: "Este hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la ley". Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su ley, arréglense ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de Sóstenes, jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión se preocupara en lo más mínimo.

    Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho.

    Del salmo 46

    Dios es el rey del universo. Aleluya.

    Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.

    Fue El quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.

    Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.

    San Juan: 16, 20-23

    Nadie podrá quitarles su alegría.

    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría. 

    Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada".