El Hermano Mayor y Junta de Oficiales de la Hermandad de la Santísima Vera Cruz de Sevilla con motivo de la apertura del Sínodo sobre La Familia que con carácter extraordinario ha convocado Su Santidad el Papa Francisco y atendiendo a los momentos difíciles que estamos viviendo para que el origen de las mismas, las personas nacidas del amor de un matrimonio,  sea reconocido como algo incuestionable por nuestros gobernantes queremos proclamar que:

La única ley posible es la que protege la vida desde el mismo momento de su concepción.

La única ley posible es la que promueve una educación en todos los ámbitos contra el aborto y a favor de la vida.

La única ley posible es que establece ayudas para la maternidad y programas de integración.

La única ley posible es la que fomenta el desarrollo del amor de una pareja para la creación de una familia.

No puede haber leyes que legitimen la eliminación de una vida humana.

Reclamamos de nuestros gobernantes que no nos dejen tirados en la cuneta en favor de unos supuestos intereses políticos que nada tienen que ver con lo que realmente importa y que no es otra cosa que la vida humana.

Por todo ello pedimos a todos los hermanos y devotos de la Vera Cruz una oración ante nuestros Titulares para que se imponga la razón a los interese políticos y en favor de la vida de la persona más desprotegida, el concebido y no nacido.

Y para que las madres en situación difícil por el nacimiento de sus hijos encuentren la luz y el apoyo necesario para una vida digna y que puedan criar y educar a sus hijos con los apoyos necesarios por parte de las administraciones públicas y de las asociaciones de Iglesia.

Paz y Bien

¿Te gusta? Comparte

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter

penitencia

juegos florales vera cruz sevilla

75 aniversario modulo

Evangelio del dia

Evangelio y Lecturas de la Misa del Dia - Liturgia Diaria

  • Lectura Misa del Dia Viernes Mayo 26 2017

    VIERNES VI SEMANA DE PASCUA

    Hechos: 18, 9-18

    Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo.

    En aquellos días, Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor: "No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo". Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.

    Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron: "Este hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la ley". Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su ley, arréglense ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de Sóstenes, jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión se preocupara en lo más mínimo.

    Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho.

    Del salmo 46

    Dios es el rey del universo. Aleluya.

    Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.

    Fue El quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.

    Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.

    San Juan: 16, 20-23

    Nadie podrá quitarles su alegría.

    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría. 

    Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada".